
Por Matías Villafañe
El seleccionado argentino de básquet quedó eliminado del Mundial Turquía 2010 al caer ante Lituania por 104 a 85 y, de esta manera, deberá luchar mañana por el quinto puesto frente a Rusia.
El partido comenzó parejo hasta los cinco minutos del primer parcial, instancia en la que con tres triples, los lituanos marcaron la tendencia que iba a ser fundamental para justificar una victoria casi perfecta: anotaron 12 triples de 24 lanzamientos.
Con alguna corazonada de Hernán Jasen y la tenencia de pelota de Carlos Delfino, Argentina intentó achicar la distancia, aunque sólo fue eso, un intento. La presión en la salida a Pablo Prigioni y el marcaje asfixiante impuesto al goleador del mundial, Luis Scola, fue la idea inteligente que llevó a Lituania a quedarse con un lugar en semifinales.
Con una diferencia de 50 a 30, los dirigidos por Sergio Hernández intentaron con lanzamientos de tres, pero el factor suerte, ese que lo había acompañado durante los juegos anteriores, no estuvo presente, y, en consecuencia, el juego sólo pasó por intentos individuales.
A pesar de que Delfino terminó como el goleador del partido con 25 tantos, la ausencia de Emanuel Ginóbili, quien puede darle al equipo la improvisación necesaria para sacar un partido adelante y la falta de rotación en el banco argentino -por las lesiones de figuras de la talla de Ginóbili y Andrés Nocioni- se hicieron sentir. Lituania, por su parte, contó con un Simais Jasaitis inspirado, que logró 19 puntos. Además, siete jugadores estuvieron arriba de los diez tantos.
El sueño argentino de disputar una cuarta semifinal consecutiva se terminó -llegó a semis desde el Mundial de Grecia 1998-, aunque todavía le queda por disputar el quinto puesto ante Rusia, rival que cayó ante Estados Unidos en la jornada de cuartos de final.
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