
Por Ezequiel Palomeque
Argentina finalizó hoy su participación en el Mundial con un buen consuelo al derrotar a España por 86 a 81. El quinto puesto no era la meta planteada antes de comenzar el torneo, pero sí fue el objetivo primordial una vez consumada la dura derrota frente a Lituania por los cuartos de final. De esta manera, la selección número 1 del ranking de la Federación Internacional de Baloncesto pudo más que los campeones del mundo y demostró que sea por el puesto que sea, en la cancha que sea y ante el rival que sea, siempre va al frente.
El primer tiempo fue todo de Argentina. Más enfocada en el partido, la selección de la “Oveja” Hernández logró sacar una diferencia de siete puntos al terminar el primer cuarto, diferencia que se vio ampliada a diecisiete al termino del segundo. ¿Los motivos? Carlos Delfino estuvo muy certero desde atrás del semicírculo, Luis Scola y Fabricio Oberto dominaron la zona pintada y el base Pablo Prigioni eligió muy bien las ofensivas. Todo esto acompañado de una defensa agresiva y eficaz.
España, por otro lado, era todo lo contrario. Juan Carlos Navarro, tan importante en otros juegos, fue casi un fantasma y finalizó el partido con sólo dos puntos y sin entrar al campo en toda la segunda mitad. La misma suerte siguió Ricky Rubio, el joven que fue bastante sobrevalorado por la prensa española y que sintió la presión de tener que ser el conductor de su equipo ante la baja de José Manuel Calderón antes del inicio del campeonato. Sólo Rudy Fernández, quien finalizó como máximo anotador del partido con 31 puntos, marcó el camino en una selección que estaba desconcertada.
El tercer cuarto comenzó de la misma manera, y con dos triples consecutivos del “Lancha” Delfino – 27 puntos con 6/11 en triples -, Argentina sacó una máxima diferencia de 25. Todo parecía encaminarse a una fácil victoria, pero parece que la selección nacional está hecha para sufrir todos los partidos hasta el final. Viendo que su prestigio estaba en juego, España salió decidida a achicar diferencias como sea, y entre el tercer y el noveno minuto del tercer cuarto metió un escalofriante parcial de 25-2 para acercarse tan sólo a un punto, con Sergio Llull y Fernando San Emeterio como los inesperados abanderados de la remontada, para que su equipo terminara tres puntos abajo en el último descanso.
El último cuarto fue dramático, con una Argentina haciéndose fuerte nuevamente en defensa y capitalizando muy bien los pocos resquicios que dejaba la zona española, aunque con una España que también contestaba con los triples de Fernández y con el juego interior de Marc Gasol. Fue este último quien, a falta de poco más de dos minutos, empató el juego en 80, pero luego de una canasta de Scola y de varios intentos fallidos de la “Furia”, Prigioni convirtió un triple decisivo, y después con un tiro libre terminó de definir el pleito.
Frente a todo el público que no paró de alentar en Turquía, Argentina se despidió con un quinto puesto que no es lo que fue a buscar pero que tampoco deja tan mal sabor, teniendo en cuenta las trascendentales bajas de Emanuel Ginóbili y Andrés Nocioni antes del inicio del Mundial, sumadas a las de los bases Juan Pablo Cantero y su tocayo Figueroa. El torneo no dejó medallas para los albicelestes, pero sí dejó a Scola como el máximo artillero del torneo y posible MVP y a Prigioni como el líder en asistencias. Además, se cortó una larga racha de 16 años sin vencer a España. Enhorabuena.
Me encantan los partidos de basquet. Siempre me busco juegos online para jugar a este deporte compitiendo con mi papá. Yo siempre soy Ginobili!
ResponderEliminarSaludos
Jen